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Impresionante belleza del litoral costero-marino de Los Haitises

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Islotes que forman parte del Parque Nacional de Los Haitises. el cual abarca parte de Samaná, Monte Plata y Hato Mayor.

Islotes que forman parte del Parque Nacional de Los Haitises. el cual abarca parte de Samaná, Monte Plata y Hato Mayor.

EL DÍA / 19 DE SEPTIEMBRE DE 2014 / POR LUIS GARCÍA

 Sabana de la Mar, Hato Mayor.-Las garzas y gallaretas no se inmutan, a pesar del rugir de los dos motores fuera borda del bote que se movía rápidamente a través de las turbias aguas del Caño Hondo, acuífero bordeado de copiosos manglares, que conduce hacia la bahía de San Lorenzo, un acceso franco al océano Atlántico.

Los doce ocupantes de la embarcación exclaman frases de asombro mientras algunos, atónitos, contemplaban la hermosura del lugar, flanqueado por las elevaciones de esta parte del parque nacional Los Haitises. Cada punto parece tallado en roca o descrito en imágenes procedentes de las manos de un diestro pintor.

En las alturas, gavilanes y mauras escenifican espectáculos de vuelos de velocidad y, más abajo, pelícanos y gaviotas aprovechan la abundancia de peces para alimentarse, como si no tuvieran prisa ante el discurrir de las horas que parecen detenerse para contemplar tanta belleza natural.

El bote ya había recorrido un kilómetro hasta alcanzar las azules aguas de la bahía cuando un grupo de delfines hacía acrobacia acuática, un poco alejado del muellecito La Arena, donde los manatíes pastan para satisfacer sus necesidades alimenticias.

Lugar inexplorado

No obstante a su belleza, esta parte del nordeste del país resulta desconocida para la mayoría de la población que hace turismo interno. Visitantes extranjeros sí llegan al lugar, unos pocos por tierra, y la casi totalidad en excursiones marítimas desde Sabana de la Mar y Samaná.

A quien la zona no le resulta desconocida es al lugareño Héctor Astacio, que como un fantasma se levanta de su asiento en la embarcación y comienza hablar de todo, como si se tratara de un catedrático de Harvard, Yale o cualquier otra prestigiosa universidad de estándar mundial.

Comenta con seguridad acerca del origen de los 58 cayos con vegetación, pormenores de las 17 cuevas, la conformación rocosa, la flora y la fauna, de la pluviometría y de los pocos períodos de estiaje que suelen ocurrir entre los meses de diciembre y febrero.

Les saca en cara a los habitantes del Cibao que gracias a los vientos alisios que van desde Los Haitises, esa zona también tiene un alto nivel pluviométrico cada año.

Antigua civilización

Aunque autodidacta, Héctor da fuerza escénica, como sí estuviera en un teatro, a las historias y versiones que narra en torno la vida en la antigua civilización taína y de los corsarios que surcaron las aguas luego del descubrimiento de la isla, en 1492.

Los amantes de la naturaleza tienen mucho que ver y disfrutar en la zona, desde baños en pequeñas playas hasta excursiones educativas mediante las cuales puedan aprender no sólo ciencia de la naturaleza, sino, además, auscultar parte de la realidad social dominicana.

Un punto interesante es desembarcar en el atracadero denominado El Ferrocarril, evocando el medio de transporte que existió a finales del siglo XVIII cuando operaba la primera empresa bananera del país.

Inmediatamente se accesa a la caverna del mismo nombre, en la que se observan petroglifos, diseños simbólicos grabados en rocas, así como jeroglifos con escrituras de la civilización taína, muchos años antes de ser exterminada por la presencia española en la isla.

Extiende juventud 

Llama a la atención que, además de los jeroglifos que aluden a shamanes, tiburones, ballenas, ciguapas, la lluvia y deidades, existe una formación rocosa, en forma de anillo, que, de acuerdo a la tradición, quien la cruce consigue extender la etapa de su juventud.

Los excursionistas pueden, desde ese punto, recorrer un sendero de cinco kilómetros, cargado de una amplia biodiversidad.

Otra de las cavernas de interés es la denominada La Arena, en cuyo interior existió un cementerio indígena, y que se caracteriza por la gran cantidad de pasadizos y recámaras. Las olas del mar acarician la parte baja cuando sube la marea.

Turismo de Naturaleza

Conscientes de que la República Dominicana tiene que caminar hacia el turismo de naturaleza, las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales trabajan en el acondicionamiento de atracaderos y cavernas, a fin de que los turistas disfruten de las necesarias comodidades, además del buen trato que observan los habitante de la zona.

El titular de esta cartera, Bautista Rojas Gómez, hizo una visita para supervisar los trabajos, acompañado del viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Daneris Santana.

La idea es que cada turista reconozca el lugar como “el más bello que ojos humanos jamás hayan visto”.

 DETALLES

LA FLORA De los Haitises se caracteriza por sus dos formas de vida, que son el bosque húmedo subtropical y el muy húmedo. Conserva remanentes boscosos representativos de especies latifoliadas como cabirma, cedro, ceiba, caoba, copey y hojaancha, entre otras.  Además, hay numerosas especies de orquídeas.

CONTIENE La más grande muestra del manglar caribeño, en la que predomina el rojo y el blanco.

LA FAUNA Es de una gran variedad y la de mayor representatividad nacional de todas las áreas nacionales protegidas, debido a la diversidad de sus ambientes.

EN VISTA De que es un parque costero-marino, contiene una fauna de aves sin igual, con una representación mayoritaria de especies endémicas, nativas y migratorias.

luisgarcia480@hotmail.com

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