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Bajo tierra, como los topos

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Interior. La aventura incluye sumergirse en las aguas  del río Almirante que nace en el interior de la cueva.  (Fuente externa)

Interior. La aventura incluye sumergirse en las aguas del río Almirante que nace en el interior de la cueva. (Fuente externa)

La cueva Fun Fun, un inolvidable viaje a las profundidades

EL CARIBE / 18 DE ABRIL DEL 2006 / POR ABDIA ACEVEDO

Lanzarse 20 metros bajo tierra es algo que a muchos no les cabe en la cabeza. Sin embargo, existe la posibilidad de encontrarse debajo de la superficie y vivir una de las experiencias más inolvidables, tanto arriba como abajo.

Así que si te llega la inusual invitación de “vamos a pasarnos un día bajo tierra”, en el sentido más literal de la palabra, y luego mencionan las palabras cueva Fun Fun, no lo dudes ni un instante, este es un viaje en el que no caben los arrepentimientos.

Situada a unos 23 kilómetros al oeste de Hato Mayor del Rey, en el paraje Capote. Con una longitud de siete kilómetros de laguna subterránea que invitan a la aventura e incitan a la investigación.

Hato Mayor tiene la dicha de poseer una de las más grandes cuevas ubicadas en el Caribe. Fun Fun, también conocida como La Boca del Diablo y La Boca del Infierno, es uno de los tantos atractivos turísticos de excursión de los que dispone la República Dominicana y que, lamentablemente, muchos de los dominicanos no conocen.

Más que un nombre curioso. Todo en este maravilloso viaje suena curioso, comenzando por el nombre de la cueva, que se atribuye a la intervención de 1916 en la que los militares estadounidenses iban allá con las nativas del pueblo a hacer “fun fun”, que significa diversión, en español, para referirse a tener relaciones sexuales y de ahí el apelativo, que aunque en la actualidad no tiene el mismo sentido, sí hace honor a la palabra diversión.

Si hay algo que como dominicanos nos caracteriza es el conocer otras tierras antes que los preciados rincones de nuestro país. Por esto, los propietarios del Rancho Capote –terreno donde está situada la cueva– ofrecen por medio de un tours la oportunidad de entrar y pasearse por los terrenos que alguna vez habitaron los indígenas de Quisqueya.

En esta zona, que corresponde al extremo sureste del Parque Nacional Los Haitises, cerca de la entrada, anidan algunas golondrinas y crecen plantas igualmente albinas. En su interior nacen las aguas  del río Almirante y posee una abundante riqueza de petroglifos.

El agua es la responsable de que, a lo largo de millones de años, se formarán las magníficas y asombrosas galerías de arte que llegan a tener hasta 75 pies de altura.

Así también, gota a gota, se forman las estalactitas –de arriba hacia abajo- y estalagmitas – de abajo hacia arriba-.

Actualmente el interior de la cueva de Fun Fun es visitado por decenas de  grupos turísticos, ya que ha sido acondicionada con fines comerciales, además de la conservación ecológica que mantienen en el lugar.

Comienzo y fin de una ruta

 

Bajo_tierra_como_los_topos_02La Travesía
El inicio de una aventura

Tras desmontarse del autobús te espera en el Rancho
Capote la mejor de las bienvenidas, nadie puede emprender la expedición sin antes recibir el desayuno.  Luego el vestuario al estilo de Indiana Jones.

Ahora  como el mejor de los jinetes, el excursionista, previo conocer el nombre de su caballo, cabalga rumbo a la aventura durante unos 30 minutos, hasta donde el camino no permite que el animal continúe.

Entonces comienza como todo un ‘boy scout’ el trayecto en contacto con la naturaleza, en una caminata de algunos 45 minutos por la selva.

Aquí también se agotará el camino y solo queda un paso más sobre la superficie, quizás el más emocionante, el descenso a otro mundo.

 

El descenso
Cómo comienza la diversión

Por medio de arnés, adaptados a la vestimenta que te facilitaron, descenderás por un pequeño agujero que te llevará a los 20 metros bajo la tierra. Ya en las profundidades, faltan tres kilómetros por caminar, enlodarse y en ocasiones, nadar.

Durante todo el trayecto los guías muestran e informan sobre las formaciones que se encuentran dentro. Barro, quarzos, estalactitas, estalagmitas, rocas y agua.

Al final de estos 3 kilómetros se puede ver el río Almirante que atraviesa la cueva y por el cual hay que sumergirse unos segundos, para poder volver a la luz y dejar atrás la experiencia de ser topos por unos minutos.

Para más información llamar a Rancho Capote: (809) 553-2812 · (809) 553-2656.

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