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Murciélagos criollos no propagan el ébola

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Murcielagos_criollos_no_propagan_el_ebolaEL DÍA / 21 DE AGOSTO DE 2014 / POR YANET FÉLIZ

Únicos mamíferos voladores que habitan en cuevas y árboles.

Santo Domingo.- Para suerte de los dominicanos, en la isla Hispaniola no existen representantes de los ya famosos murciélagos denominados “zorros voladores”, transmisores del peligroso virus ébola que está causando pánico en varios países de África.

“Nuestros ejemplares son más pequeños, tenemos unas 19 especies que corresponden a unos 17 géneros y alrededor de seis familias. Algunos son cavernícolas y tenemos dos especies arborícolas que viven en las copas de los árboles”, comentó el biólogo Nelson García Marcano, del Viceministerio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

Refugios

Ante las inquietudes surgidas con la presencia de ébola, un virus que puede provocar la muerte, García Marcano pone de relieve que aquí existe el murciélago “frutero de Jamaica”, que se puede encontrar en cuevas y otros refugios.

“Por igual algunos ocupan dos y tres amparos y, otros que son eminentemente arborícolas, como el “frutero haitiano” y el “colorado”, que es insectívoro, que habita en el follaje de los árboles. En ninguno de los casos guardan relación con el “zorro volador”.

De acuerdo con García Marcano, en sentido general, exceptuando los Alcidos borales y Caatalus micropus, que son de una población restringida, los demás tienen una población más amplia.

Según el estudioso de la fauna, la enfermedad puede estar presente en los puercos espines usados para consumo humano en África, antílopes y monos y a través del contacto y contacto por fluidos, con estos se puede contraer la enfermedad, precisó García Marcano, basado en reportes de la Organización Mundial de la Salud.

Prohíben importación

“Los murciélagos pueden ser portadores sanos”, comentó el experto. Puso de manifiesto que en el país está prohibida la importación del mono “macacos cangrejeros”, criados en Philipinas e importados a Estados Unidos en los años 1990.

El especialista significó que desde el punto de vista sanitario no hay temor aquí de que se registre esa enfermedad, ya que aquí no se consume esa carne.

ALGO MÁS

La enfermedad se propaga más en personas que consumen esas especies de gran tamaño, las cuales han sido afectadas por otros animales, los monos “macacos”, precisó García Marcano.

yanetfeliz2@hotmail.com

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