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La medicina vuelve su mirada a la naturaleza

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POR SOLANGE DE LA CRUZ MATOS

Conocida también como fitoterapia, la medicina verde recurre a los efectos curativos de las plantas

Santo Domingo.- En 1995, Perú exportó 130 toneladas de uña de gato o uncaria tormentosa hacia Estados Unidos, Canadá, Alemania, Bélgica, Italia, Japón, Guatemala, México, Venezuela y Panamá, en lo que se llamó un boom exportador de medicina verde.

Aunque esa planta también crece en otros países de la Amazonía, en la variedad que se reproduce en Perú se ha comprobado acción sobre la recomposición celular y que refuerza el sistema inmunológico.

El Instituto Nacional de Medicina Tradicional de Perú avala sus propiedades antiinflamatorias y su efectividad contra enfermedades como reumatismo, artritis, prostatitis, cistitis, úlcera gástrica y dermatitis.

En tanto, en Jibacoa, Cuba, desde 1996 funciona de manera efectiva un laboratorio de medicina verde acreditado por el Ministerio de Salud Pública, que produce 47 renglones de gran demanda en la farmacia, el hospital y los puntos de venta comunitarios.

Elabora jarabes de toronjil de menta y caisimón de anís (antipasmódicos), de tilo (sedante), de naranja y orégano (expectorantes), de aloe e imefasma (compuesto expectorante y broncodilatador) y de cañandonga (antianémico y laxante).

Además, produce cremas de manzanilla (contra las picaduras de insectos), de caña santa (antinflamatorio), aloe (protector dérmico), yantén (para las quemaduras) y propóleos (antimicóticos), así como tinturas de eucalipto (antiséptico), de guayaba (antidiarreico), y de ítamo real para la gingivitis, la estomatitis y el afta bucal.

Primera opción de salud

La medicina verde, conocida también como tradicional herbolaria o fitoterapia, es aquella que recurre a los efectos curativos de las plantas para prevenir o tratar enfermedades.

El National Institute of Health Office of Alternative Medicine del Center for Mindbody Medicine de Washington, la define como un conjunto de tratamientos terapéuticos basados directamente en el uso de las drogas de origen vegetal. Precisa que los materiales vegetales pueden emplearse en su forma más sencilla, como son las infusiones simples o compuestas, y en forma de preparados, como tinturas, extractos y ungu¨entos.

En el país, la medicina verde tiene sus promotores.

“La medicina natural, con la base de sustentación de la medicina verde, debe ser la primera opción para los problemas de salud del ser humano. Con plantas medicinales es posible evitar muchísimas enfermedades y cirugías.

Ahora, cuando esa primera opción no resuelve debemos seguir con la medina convencional”, sostiene el doctor Wilfredo Mañón Rossi, del centro de salud natural e integrativa Naturlan, que opera en el país desde 1998.

Indica que el año pasado se celebró un congreso sobre medicina natural, y una de sus conclusiones fue que el país promueva la medicina verde.

En ese tenor, aboga porque en la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (Sespas) se cree una subsecretaría de Medicina Alternativa y que cada hospital tenga ese componente, lo que permitiría que a la medicina natural tengan acceso los pobres, y que ésta deje de ser un derecho de la gente que puede pagarlo.

Huertos medicinales

Los huertos alimenticios podrían armonizar con los medicinales.

El alto precio de los medicamentos se constituye en un obstáculo para que la población tenga una mejor calidad de vida. Algunos países están buscando alternativas en la medicina verde.

“En Argentina hay un proyecto de huertos medicinales, que la gente siembre en el patio su medicina, que no haya que ir a la farmacia”, refiere el doctor Mañón Rossi.

Entiende que parte del trabajo de la propuesta subsecretaría de Medicina Alternativa sería la promoción en el país de huertos medicinales para que la población dominicana tenga la farmacia en el patio.

Cinco compañías farmacéuticas tienen patentes para producir medicamentos del árbol del guanábano.

“Que la gente que necesita la hoja del guanábano la tenga en su casa, como fruta para su champola y la hoja para tratar, por ejemplo, el cáncer de próstata y la hipertrofia benigna de la próstata. Ya hay cinco patentes que han salido de la guanábana, donde cinco compañías farmacéuticas van a producir medicamentos para enfermedades de la próstata y del sistema inmune”, indica.

La planta de noni aparece en cientos de publicaciones que avalan sus efectos curativos.

También cita el noni, con cientos de publicaciones que avalan su efectividad.

“Que la gente tenga la posibilidad de sembrar en su patio el árbol del noni para tratar los dolores en las articulaciones ingiriéndolo en infusión o té. Hay muchas plantas medicinales que son buenas, que bajan el azúcar, que ayudan a prevenir el cáncer, que ayudan al catarro, a la bronquitis, que son antivirales. Vamos a promover su siembra, a encapsularlas y a venderlas más baratas y a hacer agroindustrias de plantas medicinales”, expone.

Considera que serían muchos los millones que se economizaría el país si se promueve el proyecto de los huertos medicinales para que la gente siembre plantas curativas en sus patios.

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MEDICINA INTEGRATIVA

¿Se imagina usted llegando a un hospital con una herida y que en vez de que un médico tome una aguja y proceda a coserla, luego de desinfectada, le coloque una planta medicinal con acción cicatrizante?

El doctor Mañón Rossi cuenta que en Perú cuando alguien llega a un hospital con una herida lo primero que le ponen es sangre de drago, una planta medicinal que se aplica en una herida y que en cuestión de segundos la cierra. “Es el cicatrizante más poderoso que hay en la naturaleza. Después sigue la parte clínica”, sostiene.

Ese concepto es fruto de la aplicación de la medicina integrativa, que armoniza la medicina verde con la convencional. “De hecho, el congreso que tuvimos el año pasado fue lo mejor de la medicina natural con lo mejor de la medicina convencional”, refiere.

Fuente: Listín Diario

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